No es porque no la queramos. Es porque llevamos décadas buscándola en el lugar equivocado — en los acuerdos de paz, no en la casa donde se enseña a convivir o a maltratar.
Encuesta nacional 2019–2026, Educar para la Paz · 3.485 personas, todas las regiones, estratos y edades
Colombia tiene poco más de 53 millones de habitantes. Los grupos armados ilegales suman entre 20.000 y 50.000 personas — apenas el 0.1% de la población. La pregunta no es si queremos paz: es por qué una fracción tan pequeña parece tener tanto poder sobre el resto.
No se trata de que los colombianos estén mal informados a propósito. Se trata de que la violencia más común es también la más invisible: ocurre puertas adentro.
cree que la mayoría de las víctimas de violencia las genera la guerra contra los grupos armados.
de los asesinatos (2004–2023) fueron comunes; solo el 6.6% estuvo relacionado con el conflicto armado.
cree que los niños están más seguros con sus familiares — padres, padrastros, abuelos, tíos.
de los agresores identificados de menores de edad maltratados son su papá, su mamá o su padrastro.
cree que la vivienda es el lugar donde los menores de edad están más seguros y protegidos.
de las lesiones a menores de edad ocurren precisamente en la vivienda.
Fuente de los datos oficiales: Centro de Referencia Nacional sobre Violencia, Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, 2004–2023. Fuente de percepción: encuesta nacional Educar para la Paz, 2019–2026.
El Programa Herramientas de Paz ataca el origen, no solo el síntoma: el momento y el lugar donde la violencia se aprende, que es la infancia y el hogar. Tres pilares, siguiendo un principio simple de Lord Kelvin — lo que no se mide, no se puede mejorar.
Talleres cortos de 2 horas, en grupos de máximo 30 personas, para niños, adolescentes, padres y profesores. Enseñan qué es la violencia, cómo reconocer a un agresor, cómo protegerse y a dónde acudir.
Cada taller se evalúa antes, inmediatamente después y semanas más tarde, con una base de datos de comportamientos que permite comprobar con evidencia si el ciclo generacional se está rompiendo.
Independiente del Estado y de los gobiernos de turno — porque los acuerdos institucionales se rompen con cada cambio de gobierno. Una red entre colegios y comunidades que da apoyo real a quien lo necesita.
Soy Felipe Iragorri. Desde hace más de veinte años trabajo en una investigación sobre los orígenes, las causas y las consecuencias que deja la violencia en la vida de los seres humanos.
En Colombia, la violencia no es un problema lejano. Casi todos somos víctimas directas o indirectas: la mayoría hemos vivido en carne propia la tristeza y el dolor de la violencia, o conocemos a alguien —un familiar, un amigo cercano— que ha sido herido o que ha muerto por causa de ella.
En mi caso, que es de lo que puedo hablar con certeza, hace casi cuarenta años perdí a mi hermano. Fue asesinado de un disparo en la cabeza por la espalda, y no he podido olvidarlo. Su injusta y absurda partida marcó mi vida para siempre. Desde entonces investigo sobre los orígenes y la razón de los comportamientos violentos de los seres humanos.
Si eres psicólogo, orientador escolar, profesor, o trabajas en una fundación o colegio y crees que esto puede ayudar donde estás, queremos hablar contigo.
Escríbenos a felipeiragorri@herramientasdepaz.org